Diez personas se suicidan al día en nuestro país, una tragedia que pone de relevancia la necesidad de contar con una estrategia de prevención del suicidio que incida en la detección precoz y el tratamiento de las personas con un mayor riesgo de conductas suicidas, pero también con otras medidas poblacionales que han demostrado su efectividad, como el control del acceso a potenciales medios suicidas, el desarrollo de políticas más efectivas para la reducción del consumo de alcohol y la adopción de prácticas responsables en la información sobre el suicidio desde los medios de comunicación.

La relación entre el suicidio y los medios de comunicación, desde un punto de vista preventivo, ha sido siempre un tema ambivalente. El silencio imperante en el siglo XX para evitar un posible efecto contagio (conocido como Efecto Werther) ha dado paso a una postura cada vez más extendida de que hablar sobre esta realidad de una forma rigurosa y responsable puede favorecer su prevención (Efecto Papageno). Este tema se trata ya ampliamente, por su importancia, en uno de los capítulos del Libro Depresión y Suicidio 2020, documento estratégico para la promoción de la Salud Mental que hace un análisis exhaustivo sobre la magnitud del problema, el impacto sociosanitario y el papel de los diferentes agentes. Además, aporta claves para el abordaje de la prevención del suicidio y de los tratamientos que existen. Puede descargarlo gratuitamente aquí.

Recientemente, el secretario de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, Guillermo Lahera, también lo trató en el VII Encuentro entre investigadores en salud mental, pacientes y familiares, aportando algunas claves para informar correctamente sobre este drama social, que se resumen en tres palabras, RIGOR, RESPETO Y RESPONSABILIDAD:

-Acudir a fuentes expertas para informar.

-Tener especial cautela en los casos que implique a gente famosa, alejándose del morbo.

-No publicar detalles de cómo se ha producido, ni fotos ni notas suicidas.

-No dar explicaciones simplistas, siempre existe una multicausalidad.

-Resaltar las alternativas al suicidio y aportar recursos de ayuda.

-Incluir la noticia en un problema social, como se hace con la violencia sobre la mujer, por ejemplo.